Cruceros de exploración


La idea de hacer un crucero la relacionamos siempre con el verano, el calor, el sol y la playa. Nos imaginamos unas vacaciones repletas de relax, ocio y cultura a bordo de un barco. Pero esta idea preconcebida que tenemos debe cambiar porque aunque el buen tiempo no nos acompañe, también podemos realizar un crucero en pleno invierno.

Estos cruceros, que no tienen nada que ver por ejemplo con un crucero por las Islas Griegas o por el Mediterráneo, se conocen con el nombre de cruceros de exploración. Consisten en un viaje en barco de crucero pero especialmente preparado para explorar ciertas partes del planeta. No esperes un viaje de relax, puesto que no lo será.

Este tipo de cruceros son a la vez que un viaje de aventura, un descubrimiento ambiental. Te ofrece la posibilidad de descubrir algunas de las maravillas naturales que se encuentran repartidas por el mundo. Para ello dispondrás de guías especializados, conferencias, explicaciones de historia natural, etc. Podrás disfrutar además de simulaciones de rutas de antiguos exploradores y de avistamientos de ballenas o delfines entre otras muchas cosas.

Normalmente estos barcos acogen a grupos de turistas no muy amplios. Podrá encontrar cruceros que alberguen entre 40 y 90 pasajeros, pero también habrá otros que alcancen hasta los 1000 pasajeros. En cuanto a los lugares que se ofertan, puedes encontrar cruceros de exploración a los Fiordos Noruegos, a la Antártida, al Amazonas o a las Islas Galápagos. Si estás interesado en alguno de estos cruceros, has de saber que el precio es mayor que el de un crucero normal ya que los lugares a los que se desplazan están más alejados, su duración suele ser mayor y los barcos están especialmente preparados para estos viajes de exploración.

Disfruta de San Diego


Situada cerca de la frontera entre Estados Unidos y Méjico, se encuentra la ciudad del surf y la arena, San Diego. Pero aunque es muy conocida por ello, es una ciudad de la que podrás disfrutar tanto en un viaje de pareja como durante unas vacaciones familiares. A continuación te mostramos algunas de las muchas ideas que llevar a cabo en esta gran ciudad.

La primera de todas, como no podría ser de otra manera, es disfrutar de sus playas. Kilómetros y kilómetros de playas se extienden a lo largo de San Diego. Coronado Beach es considerada actualmente como una de las mejores playas de toda América. Son también muy populares las playas de Pacific Beach y Ocean Beach. Si te animas, la mayoría de estas playas ofrece entre otras muchas cosas, alquiler de bicis o clases de surf.

Por otro lado encontramos Coronado Island. Una pequeña isla que se encuentra unida con San Diego a través de un enorme puente. Este es uno de los lugares más caros para vivir en todo Estados Unidos, pero es un lugar de gran interés turístico. Además de sus espléndidas playas, en Coronado Island se encuentra el famoso Hotel del Coronado.


Si lo tuyo es la naturaleza y los animales no puedes dejar de hacer una visita al famosísimo Zoo de San Diego, uno de los mejores zoos del mundo, o a Seaworld. Este último es uno de los parques marinos más importantes del estado. Su habitante más popular es la famosa orca Shamu, pero podrás encontrar otras muchas especies como osos, pingüinos o tiburones.

Por último te recomendamos que si tienes la oportunidad, te des un paseo por Legoland. Un parque de artacciones único en el que prácticamente todo esté fabricado a base de legos. Dentro de él una visita obligada es a la zona de Miniland USA, en la que podrás disfrutar de unas fabulosas réplicas de ciudades como Washington, Florida o Nueva York.

Las mejores ciudades para ir de compras


Llega el verano, el buen tiempo, ganas de descansar, por eso es necesario plantearse el mejor destino para nuestras vacaciones. A veces no solamente hay que valorar la oferta cultural, el clima o el precio, sino que hay que tener presente la calidad de sus tiendas, especialmente si nos gusta mucho ir de compras. Cada vez son más los que se deciden por una ciudad con la intención de volver con una maleta cargada de prendas de última moda.

Prácticamente todas las ciudades disponen de una gran cantidad de centros comerciales en los que podemos adquirir o probarnos multitud de marcas. Sin embargo, algunos sitios aportan un valor añadido por la calidad de sus tejidos, tiendas o las marcas que les representan. Se conoce como el «turismo de compras«. No obstante, no siempre se relaciona con el ámbito de la moda, también se tienen en cuenta productos electrónicos, deportivos o de joyería.

La ciudad que destaca por encima de todas las otras es sin duda Nueva York. Su oferta es tan variada como impresionante, allí puedes encontrar absolutamente de todo, todos los modelos que llevan las famosas o actrices. Te recomendamos que te des una vuelta por la Quinta Avenida. Además, te aprovecharás de los altos descuentos que suelen proporcionar en días festivos o por el favorable tipo de cambio, por lo que la ciudad está pensada para todo tipo de bolsillos. Bloomingdales y Saks son dos de los comercios más concurridos de la ciudad.

La segunda ciudad por excelencia para sacar la Visa es Londres, la cual destaca por sus largas calles repletas de tiendas o mercadillos callejeros, entre los que destaca el de Camden. Además, es una de las ciudades que marca más tendencia en Europa, mientras que podrás acceder a prendas de todo tipo de estilos, para todos los gustos, por lo que sus precios también son bastante contenidos. El centro comercial Harrods es un gran almacén que está situado en Brompton Road, una calle del barrio de Knightsbridge, en pleno centro de la ciudad de Londres, es la meca del lujo y la calidad, un referente a nivel mundial.

No podemos olvidarnos de París, la ciudad que siempre nos quedará, fusiona el concepto de moda con el de gastronomía. Sus tiendas no sólo destacan por sus productos de prestigio, sino por la belleza de los edificios. Mientras que en sus mercados podrás acceder a un sinfín de productos típicos para los paladares más exigentes.

Como destino exótico cabe destacar Singapur, una ciudad cada vez más moderna y cosmopolita, llena de contrastes. En sus numerosos centros comerciales podemos contemplar todo tipo de productos de alto lujo, desde joyería a alfombras, pasando por las marcas de moda más exclusivas del viejo continente. También destaca por sus grandes bazares, donde se mezclan las telas con los aromas típicos de sus recetas.

Descubre ciudades desde los autobuses turísticos


Siempre que viajamos a una gran ciudad vemos esos autobuses coloridos y sin techo que pasean por sus calles. Estos son una muy buena opción si disponemos de poco tiempo para hacer nuestra visita y no queremos irnos sin descubrir los lugares más importantes de la ciudad a la que hemos ido. En algunos casos los autobuses turísticos son un simple recorrido por la ciudad, pero si te subes a uno de ellos en alguna de las ciudades que te mencionamos a continuación, será una experiencia memorable.

La ciudad de Londres tiene muchos atractivos pero están un poco dispersos. Montarte en un autobús turístico sería una excelente decisión. Además en esta ciudad este tipo de autobuses son pintorescos y populares, por lo que te permitirán conocer a muchos otros viajeros.

Por otro lado, es cierto que el centro de Madrid es fácil recorrerlo a pie. Pero aún así la alternativa de ver la ciudad desde uno de estos autobuses es tentadora. Tienen un excelente recorrido que te permitirá descubrir lo mejor de la ciudad.

En Nueva York, la ciudad de los rascacielos, podrás contemplar los diferentes barrios y darte cuenta de las grandes diferencias entre unos y otros.

Esta es también una manera interesante para descubrir la ciudad de Beijin. Pero no sólo eso, ya que podrás descubrir también sus diferentes paisajes y su historia. Podrás ver partes de la ciudad imposibles de conocer de otro modo. Es además una manera rápida de visitar la gran Muralla China.

Y por último te aconsejamos montarte en el autobús turístico de Moscú. Disfrutarás de unas vistas panorámicas espléndidas de esta imponente ciudad. Es un interesante recorrido a través del cual podrás conocer la evolución de la ciudad y su desarrollo.

Cinco consejos sobre qué no debemos hacer en Londres


Normalmente se suele aconsejar sobre qué debemos hacer o qué no debemos perdernos cuando visitamos un país o una ciudad nueva. Pero ¿por qué no aconsejar sobre aquello que no debemos hacer? A continuación te mostramos un breve listado con algunos errores que no pueden cometerse al visitar esta ciudad.

En primer lugar no pagues por entrar a los museos. La mayoría de ellos son gratuitos. Tate Modern, British Museum, The National Gallery, Tate Gallery, Victoria & Albert Museum, National Portrait Gallery, National Maritime Museum, y el Imperial War Museum. Estos son los más importantes de Londres y todos ellos son de acceso gratuito.

No conduzcas o camines por el lado equivocado. Como ya sabrás en Gran Bretaña los coches circulan por la izquierda a diferencia de la mayoría de países. Sin embargo, si vas caminando deberás hacerlo por la derecha.

No confundas el Tower Bridge con el London Bridge. Es muy común confundir el primero con el segundo, pero son puentes distintos. El puente más famoso de Londres, por así decirlo, es el Tower Bridge. El London Bridge es otro puente cercano a este, pero no tan turístico. Este último puente fue construido tras quemarse el puente original de Londres. Un incendio producido en una panadería se extendió y quemó todo el puente en 1750.

Es preferible no comprar en la calle Oxford o en la calle Regent. Estas dos calles están llenas de turistas confundidos. Hay otras calles más recomendables como la calle Kensintong High o Kings Road.

Y por último no vayas al Palacio de Buckingham esperando ver a la reina. Es muy difícil verla. Cuando se encuentra en el palacio hay más guardias que de costumbre y además la bandera real está izada.

Probar sabores nuevos pero disfrutando del viaje


Lo más habitual cuando hacemos un viaje a otro país que tiene unas costumbres diferentes a las nuestras, es que nos encontremos con un tipo de comidas al que no estemos muy habituados. Dependiendo del tipo de viajero que nos consideremos podremos actuar de dos maneras. Hay algunas personas que les gusta probar todo, y les encanta descubrir sabores y platos nuevos. Pero también hay otros que van a lo seguro y prefieren comer lo conocido para evitar un posible malestar que nos pueda causar una comida a la que no estamos acostumbrados.

Cuando viajamos a otro país es cierto que además de la gente, la arquitectura o la cultura, algo que es interesante descubrir es la comida típica del lugar al que vamos. Pero para ello es necesario estar bien de salud. Es muy probable que un plato al que no estemos acostumbrados a comer, nos pueda jugar una mala pasada, lo que al final acabará fastidiándonos el viaje. Una simple diferencia en la manera de cocer los alimentos pueden provocar a algunas personas problemas de indigestión. Quizá por ello sea mejor en algunas ocasiones no probar tanto alimento nuevo.

Aunque también es verdad que de no hacerlo nos podemos estar perdiendo muchas sensaciones. Nuevos condimentos, diferentes formas de tratar los alimentos, etc. Cierto es que hay algunos países cuyos alimentos no tienen nada que ver con lo que estamos habituados a comer, como por ejemplo algunas carnes que no hemos probado nunca o incluso insectos. Para comer estas y otras cosas es necesario tener un estómago de acero.

Si quieres darte el gusto con la variedad, y descubrir la cultura del país al que viajas a través de su comida prepara tu estómago para cualquier cosa. Hay países en los que podrás probar cosas que ni si quiera se te había pasado por la cabeza cocinar en tu propia casa. Ahora eso sí, recuerda que tu estancia en el lugar deberá ser lo más agradable posible y que vas a disfrutar del viaje.

El Fuerte de San Cristóbal


El Fuerte de San Cristóbal, también conocido con el nombre de el Fuerte de Alfonso XII es una impresionante fortaleza militar situada literalmente en el interior del monte Ezcaba. Fue levantada entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se encuentra a escasos kilómetros de distancia de la ciudad de Pamplona, en Navarra (España).

Este increíble lugar, que parece enteramente el escenario de una película, fue construida en un principio como lugar desde el cual defender y controlar la ciudad. Sin embargo, el lugar nunca llegó a cumplir con esta función. En realidad se terminó convirtiendo en una prisión, la cual estuvo activa ente los años de 1943 y 1945. Hace aproximadamente diez años, la fortaleza fue abandonada definitivamente por el ejército, y ya en 2001 el Fuerte fue declarado “Bien de Interés Cultural”. Aunque en realidad hoy en día se encuentra en estado de abandono.

En un principio no está permitido el acceso al interior del Fuerte. No está abierto como cualquier otro monumento podría estarlo. Sin embargo, si te aceras a verlo te darás cuenta de que existen muchos huecos de fácil acceso por los que cualquiera que lo desee puede entrar. Si te atreves, podrás caminar por su interior e indagar y explorar de manera libre. Así podrás descubrir lugares como las habitaciones, el patio central, los depósitos de agua, la casa del general, los calabozos, la Iglesia o el horno, entre otras muchas cosas.

El Fuerte de San Cristóbal es una visita que no puedes perderte si pasas por Pamplona. Es un lugar que no os podrá defraudar, pues es un lugar único que además podrás descubrir por ti mismo, sin rutas, ni guías, ni planos para guiarte. Algo que lo hace si cabe más interesante.

La ciudad medieval de Óbidos


Óbidos es una de las muchas ciudades medievales fortificadas que aún quedan por el mundo. Esta en concreto es una hermosa localidad portuguesa que se encuentra aproximadamente a 85 kilómetros al norte de la ciudad de Lisboa. Es el prototipo perfecto de lo que fue una ciudad medieval.

Su singularidad y belleza es lo que atrae a numerosos turistas cada año. Óbidos fue construida sobre una colina, y lo que sorprende a todos los que la visitan son sus increíbles murallas conservados en un perfectísimo estado si tenemos en cuenta todo el tiempo que ha pasado desde que fueron levantadas. Merece la pena pasear por sus empinadas y retorcidas calles, y disfrutar de sus hermosas casas.

En lo más alto de la colina se encuentra además su imponente castillo. El Castillo de Óbidos, nombre con el que se el conoce, es de orígenes romanos. En el siglo XX tuvo que ser restaurado como consecuencia de los destrozos que había sufrido en 1755 a causa de un terremoto que tuvo lugar en la zona. Ya en julio de 2007 el castillo fue declarado como una de las siete maravillas del país. Hoy en día el castillo alberga en un interior un hotel o pousada.

En el interior de sus murallas que aún rodean todo el pueblo, se pueden encontrar esa hermosas casas blancas, cuyas paredes están decoradas con azulejos azules, verdes y amarillos (típicos estos de esta zona de Portugal). Sus ventanas todas tienen flores frescas, lo que hace más bonito el paseo por el pueblo. Si decides visitar esta ciudad, elige el mes de julio. Podrás disfrutar de todo esto, y además disfrutar del magnífico mercado medieval que se celebra todos los años este mes, en el que se realizan recreaciones históricas y se venden productos típicos.

El nacimiento del Urederra


El nacimieno o nacedero (como se conoce coloquialmente) del Urederra se encuentra al sur de la Sierra de Urbasa. De las entrañas de la roca de esta sierra, a unos 600 metros de altitud se encuentra el manantial donde nace el río Urederra. Tras filtrarse, atravesar el macizo Kárstico y discurrir por los acuíferos subterráneos, sus aguas escapan de las rocas en forma de cascada.

Lo hermoso del lugar es la transparencia y el color celeste de sus aguas. Además existe un camino a lo largo de su ribera que te lleva hasta su nacimiento y desde el cual se puede disfrutar del juego de hermosos saltos que realiza el río entre cascadas y pozas -las cuales han sido formadas a través del proceso kárstico-. Parece un lugar sacado de un cuento de hadas.


Caminando unos cinco kilómetros por este camino durante aproximadamente una hora y media, en recto y con una pendiente suave, se llega al lugar en el que podremos disfrutar de este increíble río azul. El cual además se encuentra rodeado por un magnífico y amplio bosque de hayas y robles, con algunos arces, álamos, sauces, avellanos y fresnos, ente otras muchas especies.

Aunque cualquier época del año es buena para visitar el nacimiento del Urederra, esta variedad de árboles es la razón por la cual se recomienda visitar el lugar en otoño, puesto que en esa época es cuando los árboles cambiarán de color y ofrecerán una amplia variedad cromática. Un rincón espectacular como este, situado en Navarra al norte de Estella y teñido de un hermoso azul y verde, fue declarado hace unos años Reserva Natural.

El Valle de Goreme


En la región turca de Capadocia se encuentra el pueblo y el valle de Goreme. Un paisaje tan extraño que parece sacado de un cuento, pero es real. Aunque parezca que el lugar hubiese sido diseñado por un artista, el moldeado de sus mesetas son el resultado de la erosión natural que han sufrido durante miles de años. Es un lugar mágico envuelto por montañas con formas caprichosas.

El lugar ha sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Así el Parque Nacional de Goreme se ha convertido en un paisaje único en el mundo. Sus montañas redondeadas en las cuales se pueden apreciar las chimeneas de hadas(rocas de formas alargadas que han sido creadas por la erosión del agua y el viento), hacen que el lugar tenga un cierto parecido con los parajes lunares. En general la región posee un terreno volcánico muy erosionado en el que se crean esas curiosas formaciones.

Además, a lo largo de este valle se pueden encontrar numerosas construcciones que se excavaron en las rocas allá por los siglos III y IV. Infinidad de casa, templos y monasterios, conectados incluso por túneles, y en cuyo interior existen además diversos frescos cristianos de los siglos XI y XII, todos ellos de gran belleza.

Aparte del paisaje, lo increíble del lugar es por tanto la habilidad que tuvieron todos aquellos habitantes de la región para cavar y construir en el interior de estas montañas. Hay incluso algunas casas que directamente fueron construidas bajo tierra, con laberintos subterráneos protegidos ante el enemigo. Tanto en la ciudad de Kaymakli como en Derinkuyu, se pueden visitar este tipo de viviendas. Actualmente se pueden explorar tanto estas ciudades como todas las casa, cuevas, monumentos y templos del lugar.