Hace unos meses tuve la suerte de conocer Oslo. La capital noruega está repleta de rincones que consiguieron que me enamorara de esta ciudad. Su clima frío contribuyó también a ello, ya que durante los días de agosto que pasé en ella los termómetros marcaron unas temperaturas máximas de 20 grados. ¡Así da gusto hacer turismo en verano!
Me cuesta escoger qué lugares fueron los que más me gustaron de esta ciudad. He elegido cinco que realmente conquistan. Por el encanto de sus edificios, de la naturaleza, por la historia que vives en ellos. Si queréis, otro día os cuento otros, pero de momento vamos con estos para ir abriendo boca.